no lo puedo negar. cada vez que veo su cara mi corazón se detiene por un instante. solo él puede hacer que toda la sangre se me vaya para abajo y que se me vaya el aire...
pero después me acuerdo de la realidad: de lo que es, de lo que me hizo, de lo que ha hecho y de lo que él prefiere. y me relajo un poquito... después el corazón se me acelera de puro enojo.
todo eso en un instante. volteo a ver a mi mejor amigo que también me está viendo. le hago una cara que no creo que pueda describir pero él me entiende perfectamente bien.
y todo sigue normal, nadie se entera de la tensión que hay en el ambiente entre dos personas que pueden parecer que ni siquiera se conocen. se me sale una risa demasiado fuerte, quizá un poco nerviosa. me tiembla la voz y se me olvida lo que iba a decir. no puedo evitar voltear a verte unas cuantas veces...
se está dejando crecer el cabello... ¿porque lo hace? ¿para torturarme? pendejo, ahora anda de skate. ya ni sabe ni que. pero le queda tan bien, mucho mejor que fresón. ¿porque habla tanto con ella? podría ser que... no, claro que no. el tiene novia. chingado, por qué piensas en eso. recuerdo cuando éramos novios. ¿que hubiera pasado si no la hubiera cagado?
¿que? ¡cállate, karen! ¡¡tu no la cagaste!!
pero es que...
pero es que nada, no fue tu culpa, el no sabe lo que quiere!
pero aun con esa pelea dentro de mi no puedo evitar pensar que si fui yo quien la cago.
¡¡¡volteo a verme!!!
inmediatamente desvió la mirada pero todavía siento la mirada de esos ojos de perrito triste a los que jamás podre negarles algo. ¿que estará pensando? ¿me extrañara? de seguro ha de sentir aunque sea un poquito feo porque aun estoy aquí y se supone que me iba a ir hace dos meses. ándele pendejo, pero no sabias lo que tenías hasta que lo dejaste ir. no aprendes de tus errores, ¿verdad?
pero yo tampoco aprendo... y lo peor es que creo que nunca voy a aprender.
eres la maldad que me niega felicidad cada vez que te veo.