Me he dado cuenta de que todos tienen algún amigo en quien confiar. Tienen quien les levante el ánimo, quien los hace sonreír cuando solo quieren llorar. Ese amigo que siempre esta ahí, el que siempre los escucha pase lo que pase.
También me he dado cuenta de que yo no tengo a nadie. Si quiero llorar, lloraré sola. Si quiero morir, moriré sola.
Pero no creo que merezca un amigo.
No hay comentarios:
Publicar un comentario