miércoles, 13 de octubre de 2010

Un salto de... ¿fe?

Eran las nueve de la noche. La muchacha tomo el mismo camión que toma todos los días para ir a la escuela, pero hoy tenía un destino diferente. Llevaba una manzana de peluche adentro de una bolsa de regalo de Toy Story que tenía planeado darle a su mejor amigo.

Esta muchacha no es feliz, aunque trata de dar otra imagen. En el viaje de tan solo 10 minutos comienza a considerar el suicidio. ¿Cortarse las venas? La pura idea le daba escalofríos. ¿Pastillas? Puede ser, pero de donde las conseguía. Considero cada método que se le ocurrió, hasta que se dio cuenta de que ya casi se pasaba.

Se baja del camión y comienza a caminar por la estrecha banqueta de la avenida. De pronto una idea le llega a la cabeza. ¿Y si brinca? Un coche la aventaría, y puede ser que eso la mate. Se detiene un instante, pero la lógica la interrumpió: ¿y si el coche frena? ¿Y si el coche de atrás le pega, y así causando enorme accidente de tráfico? ¿Y si el pobre conductor es consumido por la culpa después? Y luego sus pobres padres tendrían que identificar su cuerpo. ¿Qué iba a hacer con el regalo? Su mejor amigo... ¿el lloraría?

"No, creo que hoy no es el día indicado para morir." Y siguió caminado.


¿Quien pensaría que esa muchacha era yo?

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